La playa de Palolem no resulta todo lo tranquila que parece a primera vista, la miscelánea de músicas de los distintos chiringuitos acaba trenzando una melodía que transporta a un estado psico-gravitatorio que ayuda a asimilar la conversacion de los cuervos y el peligro de morir por caída de coco.
El paraíso no existe; igual que cuando un actor intenta crear un personaje a partir de los objetos que utilizara y su vestuario, el escape de tu propia mente no puede ser provocado por un entorno imposible y agradable, es necesario atarse de manos y pies durante unos días para conseguir un momento de paz intelectual y entonces viajar...
Hemos caído otra vez en la vorágine de las compras, Baba Mela y yo pensamos que podemos dedicarnos profesionalmente a la aportación de fruslerías de la India. Ya se, hay otros que ya lo hacen, pero no veo a nadie que deje a los indios tan mosqueados como los dejamos nosotros y realmente ya podemos decir que tenemos una Boutique de lo mas hippie!
No se si el universo transcendental Hindú que me predecía el horóscopo del diario "Avui" antes de empezar el viaje quería decir que me hartaría de tortilla de patatas, pescadito con almejas, gazpacho y pan con tomate... !pero como me ha molado el recóndito restaurante "Tapas" que hemos encontrado entre Palolem y la playa de Colom! Un catalán huido y sus amigos nos han regalado una cena de espectáculo y a la Meli una indigestión de dos días y resaca... que entre compras y paseos playeros ha fundido los días en Goa y decidimos marchar a Gokarna, a la Om beach.
Lo que mas disfruto de los viajes son los transportes, salvo ocasiones (sleeper bus Puskar-Jaisalmer) disfruto mas en un tren o autobús que en el lugar al que pueda dirigirme. Digo esto por que uno de los paisajes mas alucinantes que jamas he visto es la increíble sucesión de ríos, selva, aldeas, lagos, campos de arroz y montañas saturadas de verde que encontramos en el camino a Gokarna.
A medida que voy acercándome a la zona que me gusta el viaje también mejora: Rafa es un peaso de cordobés que ha acudido a nosotros en la estación de tren con la intención de compartir transporte desde la estación de Gokarna hasta la playa, así lo hicimos y así llegamos a la Om beach, un lugar mágico que cada vez mas afortunados conocemos.
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El primer vértigo provocado por mi desconexion sensorial con la tierra iba envolviendo a mi sentido de la verticalidad mientras bajaba la escalera cavada en la tierra que conduce a la playa desde el final del camino asfaltado donde te abandona el rikshow.
El sol caía sobre el arco superior del Om que forma la playa y mientras Mel y Rafa competían por conseguir la mejor fotografía mi estomago daba pleno paso a la liberadora ansiedad...
No soy el mas espiritual de la india, creo que debería concentrarme un poco en el punto fijo y meditar un poco, este aura cósmica tiene que servir, al menos, para disfrutar un poco de la estancia aquí, pero me resulta imposible, me encanta el sol, el agua... me paso el día achicharrandome por puro placer pero sigo sin creerme un pelo la historia karmica de este país.
Alrededor de una semana estuvimos en la Om Beach, repentinamente me encontraba en un lugar conocido , deseado y con un sol achicharrante !perfecto! Om Beach sigue siendo un lugar especial, buen rollo, exceso de israelíes buenorros y unas quince pensiones-chiringo que, comparadas con las tres que habían cuatro años atrás impresionan...
Momentos de relax, risas y confidencias, Rafa es esa casualidad que solo puede ocurrir aquí, en la India, un bombero alucinante y alucinado con el que nos hemos pegado unos cenurrios históricos por los que Deepak, el encargado de la cabaña en la que pasamos los días, nos ama y reconstruye poco a poco el machambrado que tiene como negocio y lo transforma poco a poco en el chiringuito perfecto.
La playa se encuentra a unos cinco quilómetros del pueblo de Gokarna, una pequeña villa sagrada en la que puedes encontrar todos los caprichos que se te ocurran, hombres en pareo (todos con el culo respingón...) y restaurantes baratisimos donde también me pongo cochino cochino...
Pasada una semana Rafa marcho a Goa en busca de su amada Victoria y nosotros decidimos desenquistarnos de la playa y marcharnos a Jog Falls, un pueblo de montaña en el que, supuestamente, se encuentran las cataratas mas altas de la india, pero que por estas fechas no tiran ni escupitajos, lo que nos hizo marcharnos del lugar a los dos días...
A parte de lo poco que había que hacer en el lugar, un correo electrónico maldito puso a Mela Gi de muy muy mala luna lo que nos hizo marcharnos de inmediato.
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Tras un par de transbordos viajando por un paisaje de película llegamos a Mysore, una ciudad pequeña pero muy popular, donde se hacen los mejores inciensos, sándalos, esencias... y donde se encuentra el mercado de fruta mas bonito que he visto nunca, unos veinte minutos paseando solo para recorrer la calle central del mercado con las frutas mas exótica, hierbas aromáticas que nunca había olido, hornos para madurar bananas, tiendecillas de esencias y todo lo que huele bien y llama al hambre...mmmmm.... !una maravilla!
A parte de las esencias y la artesanía del sándalo, esta ciudad es conocoda por sus palacios , templos, centros de medicina Ayurvedica y de Yoga. Yo lo recordare por su olor a Sándalo (lo llevo conmigo) la mariguana, legal en esta ciudad gracias a lo sagrado de sus habitantes, las vacas mas grandes de la India, que aquí, si que son las reinas y paran el trafico por dormir la siesta en medio de la carretera y también ese mercado de fruta en el que me hubiese quedado a vivir...
Lo bueno dura poco y el viaje de Melanie iba por otro camino y en tres días nos fuimos en tren hacia Trivandrum, lugar al que no llegamos ya que nos bajamos en Cochin, el paraíso del pescado y las gambas tigre mmmmm.... ya llegoooooo..... Fort Cochin, buena comida, cerveza fresca y un buen guru Ayurvedico que nos de su consejo y nos ayude a relajarnos con esos masajes y un poco de Yoga...
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Fort Cochin, adoro este lugar, limpio, civilizado, pero siguen usando pareo y pese a que creen que son la ciudad mas cara de la India siguen siendo una de las mas baratas y en la que se come de lujo!!
Por fin, un baño limpio de verdad, sabanas limpias...nos vamooosss!!! El sueño ha durado apenas dos noches y ya marchábamos otra vez mas al norte...
Om Beach y Fort Cochin
Aida y Noelia no habían congregado mucho con el ambiente de Varcala, la estancia en la orgía de abrazos de Ama (la mujer abrazos) las había horrorizado y antes de ser atrapadas por la secta del ahy!! como te quiero, dame un abrazo... se fueron en busca de un tren que las llevara hasta la Meli y sus repetidas desconexiones del mundo occidental.
Llegaron y en un plis, el sueño del Katakalil del pescado a la brasa con jengibre...
Aida quería pasar sus últimos días en la Om Beach, pero paramos a medio camino, como por disimulo... nadie vaya a creerse que volvemos a la Om... y tras una parada en Kanoor, lugar que no llegamos a ver por que era de noche y un horror incluso antes de llegar... Así que finalmente llegamos nuevamente a la Om beach...
Hace unos días recibí una de las mejores noticias que podía esperarme !Eva Roman! mi Evita de Sevilla y el gran Pepe van a ser papas! Despues de tantos cambios, de no tener un punto de referencia donde agarrarme cuando me siento perdido, de no saber que direccion tomar cuando se acercan las nuves negras, entonces llegan noticias de Eva, mi Evita...Ay!!! Cuanto te quiero y que me gusta ser tito!!
En la Om aprendi a hacer pulserasde macrame, es relajante y me ayuda a trabajar el movimiento de las manos. Alguien me dijo una vez que mis manos desprendian una energia especial y que debia trabajarlo, nunca he conseguido sacarle ningun partido pero a ver si con las manualidades consigo transformar los mojones de Vaca en ensaimadas y monto una panadaeria organica...
Echo de menos a mis Dublineses... ay....
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